Salamanquesa Común – Características y Hábitat

En este artículo, nos adentraremos en el fascinante mundo de la salamanquesa común (Tarentola mauritanica). Exploraremos sus características distintivas, desde su peculiar apariencia hasta su comportamiento único. Descubriremos cómo se adapta a su entorno y qué tipo de hábitat le resulta ideal para prosperar.

Aprenderemos sobre su dieta, reproducción y las amenazas que enfrenta en la actualidad. Conoceremos también algunos consejos para aquellos que deseen tener una salamanquesa común como mascota, asegurando así su bienestar y felicidad.

Introducción

 

Cierre de un gecko de pared común contra un fondo rocoso con texto español superpuesto.
La salamanquesa común (Tarentola mauritanica), también conocida como lagartija de techo o salamanquesa europea, es un reptil fascinante que habita en diversas regiones del Mediterráneo. Su presencia se extiende desde el norte de África hasta la península ibérica y las islas Canarias, así como por partes de Italia, Grecia y Turquía.

Esta especie destaca por su adaptación a ambientes humanos, siendo común encontrarla en viviendas, muros y edificios rurales. A pesar de su nombre, no pertenece al grupo de los anfibios, sino que es un lagarto perteneciente a la familia Gekkonidae. Su cuerpo pequeño y plano, junto con sus patas con almohadillas adhesivas, le permiten trepar con facilidad por superficies verticales e incluso techos.

Características físicas

>

Un disparo de cerca de un gecko de pared común contra un fondo de pared mediterráneo texturado.
La salamanquesa común, Tarentola mauritanica, es un reptil pequeño y robusto con una apariencia distintiva. Su cuerpo mide entre 10 y 15 centímetros de longitud, incluyendo la cola que puede ser tan larga como el cuerpo. La piel es lisa y seca, con una textura ligeramente rugosa al tacto. Su coloración varía según el hábitat, pero generalmente presenta tonos grises, marrones o rojizos, con manchas oscuras en la espalda que le ayudan a camuflarse entre las rocas y la vegetación.

Las patas son cortas y robustas, adaptadas para trepar y saltar con agilidad. Poseen cinco dedos en cada pata delantera y seis en las traseras, terminados en garras pequeñas que les permiten aferrarse firmemente a superficies verticales. Sus ojos grandes y saltones son capaces de detectar movimientos con gran precisión, lo que les ayuda a cazar presas durante la noche.

Tamaño y coloración

Las salamanquitas comunes son reptiles relativamente pequeños, alcanzando una longitud total de entre 15 y 20 centímetros, incluyendo la cola. Las hembras suelen ser ligeramente más pequeñas que los machos. Su cuerpo es robusto y aplanado, con patas cortas y robustas adaptadas para trepar y saltar.

La coloración de las salamanquitas comunes varía según el hábitat y la edad. Generalmente presentan un fondo marrón claro o grisáceo, con manchas oscuras y líneas longitudinales que les ayudan a camuflarse en su entorno. En algunas regiones, pueden presentar tonos rojizos o amarillentos. Los juveniles suelen tener una coloración más brillante que los adultos.

Ojos y cola

 

Cierre de los ojos y cola comunes contra su hábitat rocoso.
Las salamanquitas comunes poseen ojos grandes y expresivos, adaptados a la visión nocturna. Sus pupilas son verticales y se dilatan ampliamente para captar la mayor cantidad de luz posible en las condiciones de poca luminosidad que suelen habitar. Además, cuentan con un tercer párpado transparente llamado nictitante, que les protege los ojos del polvo y la arena.

La cola de la salamanquesa común es larga y delgada, constituyendo una parte importante de su cuerpo. Es prensil y se utiliza para mantener el equilibrio al trepar por superficies verticales. En caso de peligro, pueden desprenderla como mecanismo de defensa, distracción y escape. La cola regenerada no será idéntica a la original, sino que tendrá un aspecto más pequeño y menos definido.

Hábitat natural

 

Foto de cerca de gecko en pared de roca textura en un clima seco y cálido.
La salamanquesa común (Tarentola mauritanica) es una especie originaria del norte de África, concretamente de países como Marruecos, Argelia, Túnez y Egipto. Su hábitat natural se caracteriza por ser árido y semiárido, con temperaturas cálidas durante el día y frías durante la noche. Prefieren zonas rocosas, desiertos, acantilados y áreas cultivadas donde puedan encontrar refugio en grietas, agujeros y bajo piedras.

Estas lagartijas son principalmente terrestres, aunque también pueden trepar a árboles y arbustos para escapar de depredadores o buscar alimento. Se adaptan bien a diferentes tipos de vegetación, desde matorrales espinosos hasta zonas con poca cobertura vegetal. La disponibilidad de insectos, su principal fuente de alimento, es un factor crucial para la distribución de esta especie.

Distribución geográfica

La salamanquesa común (Tarentola mauritanica) es una especie ampliamente distribuida en regiones del Mediterráneo occidental. Su área de distribución abarca desde el sur de España, pasando por Portugal, Francia meridional y Italia, hasta llegar a países como Marruecos, Argelia y Túnez.

Se encuentra principalmente en zonas secas y rocosas, preferentemente en áreas con vegetación baja y abundante presencia de grietas y huecos donde pueda refugiarse del calor intenso del día. Su distribución se extiende también por algunas islas del Mediterráneo, incluyendo las Islas Canarias, Baleares y Córcega.

Ambiente preferido

La salamanquesa común es un reptil adaptado a climas cálidos y secos, prefiriendo ambientes rocosos y áridos como desiertos, zonas costeras y matorrales mediterráneos. Se siente cómoda en lugares soleados donde pueda aprovechar la radiación solar para regular su temperatura corporal.

Su hábitat ideal se caracteriza por la presencia de rocas, grietas y cavidades que le sirven como refugio del calor intenso y de los depredadores. Además, necesita acceso a fuentes de agua fresca, aunque no es un animal que dependa directamente de ella. La salamanquesa común suele ser nocturna, lo que le permite evitar las altas temperaturas diurnas y aprovechar la humedad nocturna para hidratarse.

Refugios comunes

Las salamanquesas comunes prefieren refugios que les proporcionen seguridad y oscuridad. En la naturaleza, suelen buscar cobijo en grietas de rocas, debajo de piedras grandes, en madrigueras abandonadas por otros animales o incluso dentro de estructuras humanas como muros, sótanos o áticos.

Estos refugios les permiten evadir a los depredadores y regular su temperatura corporal. Durante el día, las salamanquesas comunes suelen permanecer escondidas en sus refugios para evitar la exposición al sol intenso. Por la noche, cuando las temperaturas bajan y hay más insectos disponibles, salen de sus refugios para alimentarse.

Comportamiento

Las salamanqueas comunes son reptiles solitarios y principalmente nocturnos. Durante el día, se refugian en grietas, debajo de piedras o en cavidades para evitar la luz solar intensa. Al caer la noche, emergen para alimentarse e interactuar con su entorno. Son animales tímidos y evitan el contacto humano, preferiendo esconderse cuando sienten peligro.

Su principal método de defensa es la rapidez y agilidad. Pueden correr a gran velocidad y cambiar rápidamente de dirección, lo que les permite escapar de depredadores como serpientes, aves rapaces o mamíferos. Además, poseen una capacidad sorprendente para saltar grandes distancias, utilizando sus patas traseras potentes.

Actividad nocturna

La salamanquesa común es un animal crepuscular y principalmente nocturno. Durante el día, se refugia en grietas, debajo de piedras o en cavidades para protegerse del calor intenso del sol. Al caer la noche, emerge para alimentarse y realizar otras actividades. Su visión es excepcionalmente aguda en condiciones de poca luz, lo que le permite cazar con éxito insectos durante la oscuridad.

Su actividad nocturna se ve influenciada por factores como la temperatura, la humedad y la disponibilidad de presas. En noches cálidas y húmedas, las salamanquecas son más activas y exploradoras. Durante el invierno, su actividad disminuye considerablemente debido a las bajas temperaturas.

Dieta y alimentación

 

Cerca de un gecko de casa común comiendo insectos contra su fondo de hábitat rocoso.
La salamanquesa común es un depredador nocturno que se alimenta principalmente de insectos. Su dieta en estado salvaje consiste en grillos, cucarachas, moscas, arañas, escarabajos y otros invertebrados pequeños que encuentra en su hábitat natural. En cautiverio, se les puede alimentar con una variedad similar de insectos comerciales, como grillos, tenebrios y gusanos de la harina. Es importante ofrecerles una dieta variada para asegurar que reciban todos los nutrientes necesarios.

La frecuencia de alimentación depende de la edad y el tamaño del animal. Los juveniles necesitan alimentarse diariamente o cada dos días, mientras que los adultos pueden ser alimentados 2-3 veces por semana. Es crucial recordar que las salamanquenses comunes no deben ser alimentadas con alimentos procesados, humanos ni carne cruda, ya que estos pueden ser perjudiciales para su salud.

Reproducción y socialización

 

Un par de geckos moriscos apareando en su hábitat de terrario con gráficos de información cercanos.
Las salamanquesas comunes alcanzan la madurez sexual alrededor de los 12 meses de edad. Se trata de reptiles ovíparos, lo que significa que ponen huevos para reproducirse. La hembra puede poner entre 4 y 8 huevos por puesta, generalmente en lugares cálidos y secos como grietas en rocas o bajo tierra. Los huevos incuban durante aproximadamente 60 días, después de los cuales nacen pequeñas salamanquesas completamente independientes.

A pesar de que las salamanquesas comunes pueden vivir en grupos, no son animales particularmente sociales. Su interacción se limita principalmente a la época de apareamiento y a la competencia por recursos como alimento y refugio. Durante el resto del año, prefieren mantener una distancia entre sí.

Conclusión

 

Un plano de la especie Wall Gecko contra su hábitat rocoso natural.
En conclusión, la salamanquesa común (Tarentola mauritanica) es una especie fascinante que ha logrado adaptarse a diversos ambientes gracias a sus características únicas. Su capacidad de cambiar de color, su dieta variada y su comportamiento nocturno la convierten en un animal interesante para observar y estudiar.

Es importante destacar la necesidad de proteger este reptil y su hábitat natural. La pérdida de biodiversidad es una amenaza global, y especies como la salamanquesa común juegan un papel crucial en el equilibrio ecológico.

La concienciación sobre la importancia de estas criaturas y la implementación de medidas de conservación son esenciales para garantizar su supervivencia a largo plazo.

Foto de Hector Garcia

Me llamo Hector Garcia. Soy veterinario especializado en el mundo animal. Mi pasión por la fauna me ha llevado a explorar diversos hábitats y estudiar el comportamiento y la conservación de diferentes especies en sus entornos naturales. En cada artículo comparto mi conocimiento y experiencias para inspirar una conexión más fuerte y respetuosa entre las personas y los animales.

Scroll al inicio